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El cuidado de los pies en invierno


 

La diabetes es una condición crónica que puede causar distintas complicaciones derivadas del alza de glicemia, siendo una de ellas el daño en los pies. El pie diabético es una complicación que se inicia con deformidades del pie1 como consecuencia de la disminución de la sensibilidad o del riego sanguíneo hacia los mismos, aumentando el riesgo de infecciones, lesiones de difícil cicatrización e incluso amputaciones de la extremidad2.

Estas complicaciones pueden prevenirse y manejarse tempranamente, pero ello requiere que la persona con diabetes conozca cómo cuidar sus pies y las señales de alerta de lesiones o ulceraciones3, sin olvidar que debe avisar oportunamente al equipo de salud si detecta alguna alteración.

Dada la importancia de la prevención de lesiones, ulceraciones y amputaciones, a continuación entregamos algunos cuidados que contribuirán a disminuir este riesgo:

  • Evita lesiones en tus pies: No camines descalzo, incluso si estás en tu casa o en la playa, recuerda que puedes encontrar objetos extraños como piedrecillas o vidrios que pueden herir tus pies4.
  • Antes de ponerte los zapatos debes revisar su interior5, pueden contener elementos que provoquen daño, incluso una plantilla mal acomodada puede provocar lesiones.
  • Realiza diariamente el examen de tus pies, observa con detención si existe algún cambio en tus uñas (cambio de color, grosor), en la forma de tus dedos o la planta de tus pies. ¡No olvides observar entre tus dedos! Si notas alguna zona enrojecida, violácea o identificas una lesión, aunque sea pequeña, no dudes en consultar a tu equipo de salud lo antes posible6.
  • Cuando realices el examen de tus pies, no olvides contar con buena iluminación y utilizar tus anteojos, si los necesitas. Si aun así no ves bien, es preferible que solicites ayuda para asegurarte de no perder detalle.
  • Si al examinar tus pies notas callosidades o durezas no las retires con removedores de callos, solicita ayuda a un especialista en podología7.
  • Lava diariamente tus pies con agua y jabón, verificando la temperatura del agua con tu codo antes de introducir tus pies, así te aseguras de no sufrir quemaduras4. Recuerda secarlos muy bien, incluyendo los espacios interdigitales.
  • Luego de lavar tus pies aplica crema humectante, evitando los espacios entre tus dedos. Puedes hidratar tus piernas también4.
  • Cuando cortes tus uñas, prefiere utilizar una lima de cartón, de esta forma evitas cortes en tus dedos. Al finalizar debes dejar tu uña recta y redondear los bordes con la lima. Si tienes dificultad para lograrlo, solicita ayuda o consulta con un podólogo4.
  • Si necesitas comprar zapatos, la mejor hora para hacerlo es en la tarde, cuando tus pies se encuentren más hinchados2, pudiendo notar a tiempo si el zapato presiona excesivamente tu pie.
  • Favorece la circulación sanguínea moviendo tus dedos y moviendo tus pies desde los tobillos hacia arriba y hacia abajo por 5 minutos. Evita cruzar las piernas por tiempo prolongado4.
  • Mantén tu glicemia dentro de los rangos indicados por tu equipo de salud3. No olvides acudir a tus controles, recuerda que los profesionales de salud también revisarán tus pies en búsqueda de alteraciones.

¿Qué precauciones debo tener con mis pies en el invierno?

Sabemos que en invierno cada uno enfrenta el frío de distinta manera, pero es necesario saber qué precauciones tomar:

  • No calientes tus pies con guateros de agua caliente ni acerques tus pies a la estufa, calentador eléctrico o bracero2, recuerda que tu sensibilidad al calor puede estar alterada y sufrir una quemadura sin notarlo.
  • No remojes tus pies en agua caliente, tu piel quedará muy delicada luego de estar tiempos prolongados bajo el agua y puedes quemar tus pies si la temperatura es elevada4.
  • Cerciórate que los calcetines no aprieten tus piernas, ya que disminuirá el flujo de sangre hacia los pies.
  • Intenta mantener tus pies secos, si en algún momento notas que tus calcetines se han humedecido, reemplázalos por un par seco5.

Estas orientaciones, junto con un abrigo adecuado, pueden ayudarte a evitar el frío en tus pies. Si esta sensación u otras continúan sería aconsejable que consultes a tu equipo de salud, porque la causa podría no estar en las bajas temperaturas.

Referencias

1 Rojas, N. (2013). Pie Diabético. En Merck Serono (Ed.), Manual de Insulino- Resistencia y Diabetes Mellitus tipo 2 (pp. 133 – 142). Chile: Merck Serono.
2 MINSAL (2013). Prevención de Úlceras de los pies en la Persona con Diabetes: Orientación Técnica. Disponible en: http://www.redcronicas.cl/wrdprss_minsal/wp-, [visitado el 07.06.2017].content/uploads/2014/04/OT_PREVENCI%C3%93N-DE-%C3%9ALCERAS-DE-LOS-PIES_web-1.pdf, [visitado el 13.04.2017].
3 MINSAL (2010). Guía Clínica Diabetes Mellitus Tipo 2. Disponible en: http://www.redcronicas.cl/wrdprss_minsal/wp-content/uploads/2014/04/Gu%C..., [visitado el 07.06.2017].
4 American Diabetes Association (2015). El Cuidado de los Pies. Disponible en: http://www.diabetes.org/es/vivir-con-diabetes/complicaciones/el-cuidado-..., [visitado el 07.06.2017].
5 Morey-Vargas, O. & Smith, S. (2015). BE SMART: Strategies for Foot Care and Prevention of Foot Complications in Patients with Diabetes. Prosthetics and Orthotics International 2015, Vol. 39 (I) 48 – 60. Disponible en: http://journals.sagepub.com/doi/pdf/10.1177/0309364614535622, [visitado el 07.06.2017].

 

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