Este programa comprende módulos temáticos desarrollados individualmente, cada uno de los cuales cuenta con objetivos, contenidos, metodología educativa sugerida y evaluación del tema desarrollado.
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Cuando a un miembro de la familia o a un ser querido se le diagnostica la diabetes, afecta a toda la familia. Usted querrá hacer todo lo que pueda para ayudar a su ser querido a controlar su diabetes. Cuanta más información tenga acerca de la enfermedad, más podrá comprenderle y apoyarle.
Aquí conocerá el impacto físico, emocional y social que tiene la diabetes en niños, adolescentes y adultos.
Las personas encargadas del cuidado de un miembro de su familia que padece diabetes tienen un papel fundamental en el control de la diabetes de éste. Incluso pueden comprender las necesidades de sus seres queridos más que el propio paciente. Esperamos que este apartado le proporcione los conocimientos necesarios para que tenga más confianza en su papel como cuidador.

Responsabilizarse del cuidado de un progenitor, cónyuge o amigo es una decisión generosa a la que cada vez deben enfrentarse más personas. La relación con la persona es a la vez gratificante y estresante, ya que debe aprender cómo ayudar a alguien a controlar su diabetes, adaptar el control de esta condición al tratamiento de otras enfermedades médicas y aún así encontrar tiempo para sus propias necesidades. Como cuidador, una agenda ya de por sí apretada se vuelve incluso más estresante. No puede hacerlo todo, pero quiere sentirse bien por hacerlo lo mejor posible.
Puede empezar por trazar un plan por escrito. Primero, hable con un médico sobre lo que necesitará la persona que tiene a su cuidado. Piense en todo, desde ayudarlo a hacer sus compras de medicamentos e insumos, la administración de éstos y el cuidado personal diario. A continuación, determine quién será responsable de proporcionar todo ello: profesionales, usted, el cuidador, o la familia y amigos.
Aunque la diabetes puede controlarse, las personas con diabetes suelen sentirse agotadas por tener que vigilar siempre lo que comen, pincharse en los dedos para las mediciones de glucosa y realizar suficiente ejercicio físico. A medida que la persona se hace mayor, estas exigencias son incluso más difíciles de cumplir, especialmente si se están adaptando a otras complicaciones médicas, como problemas de visión, movilidad reducida o problemas digestivos.
Recuerde que puede que resulte difícil que alguien que se está haciendo mayor acepte el hecho de que necesita ayuda. A nadie le gusta sentir que está perdiendo su independencia. Haga todo lo posible por seguir hablando a su progenitor o su cónyuge como a un adulto maduro, y manténgalo lo más implicado posible en las decisiones referentes a su cuidado. Cuanto más independientes sean, más energía tendrá para usted mismo.
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